jueves, enero 24

Reclamo

La semana pasada algo que aparece en este blog, no apareció y nadie dijo ni pío.
A veces, creo que son siempre los mismos cinco los que miran este blog, aunque los contadores digan lo contrario.

Conversando hace unas noches, sobre los blogs y los bloggers; sobre el futuro incierto del blog, escuché una frase interesante que más o menos era así:

"Ponete a pensar si el blog no es la última oportunidad que tiene la literatura por no perder el lazo con los lectores. Es una de las pocas veces que algo que se lee se construye entre los que escriben y los que leen. Y por primera vez, los que leen tienen voz. A veces, dirán cosas inteligentes; a veces, puras pavadas peeeeeeeeero los lectores no están acostumbrados a hacerse oir."

Todavía no decido si coincido al 100% con esa frase. Creo que tiene buena parte de razón pero no sé si es para tanto.
No sé si el blog es o será un modo distinto de entender la literatura. Sería un fin noble pero desconfío de la nobleza del humano en general, no así en particular.
No sé. No sé. Sigo pensando al respecto.

Por lo pronto, este blog sirve para que conozcan a alguna gente que escribe que no aparece -por ahora - en otros lugares.
Así que lean. Y si quieren, dejen algo escrito ahí abajo, a ver si el bien pensante que hablo conmigo tiene razón.


Te dije

Te dije que eras muy linda, que siempre fuiste linda para mí, que con esa carita no importaba el corte de pelo ni el maquillaje. Te dije también que tu figura era justa y que tus piernas existían para apoyar mis manos. Te dije que eras inteligente, sensible, solidaria y compañera.

Te dije que tu sonrisa expresaba más alegría que cualquier otra y que, además, transmitía paz. Te pedí, entonces, que la uses más.

Te dije que sí, que te quería mucho. Y también te dije que no, que de eso otro no estaba seguro. Te dije que eras la mujer de mi vida pero no te aclaré de cuál de mis vidas.

Te dije también que no comprendía tus reiteradas lágrimas, que no sabía recorrer tu laberinto cerebral y que no podía resolver tu angustia existencial.

Te dije que el amor se construye como un shenga: cuando uno empieza a jugar, se puede desvanecer; que las primeras piezas que uno cambia de lugar son las más seguras pero que el paso del tiempo (y del juego) lo convierte en inestable y entonces hay que ser más cuidadoso y sensible. Te dije también que siempre estaba la posibilidad de comenzar otra partida.

Te dije sin hablarte otras cosas más duras y tristes; te lo dije con mi silencio, con mi indiferencia.

Vos estabas sentada en mis muslos y te dije todo esto casi sin mirarte.

Terminé de decirte y cuando me incorporé rocé mi reloj en tu mejilla. Y entonces me contestate: Ay, boludo, me raspaste.

Sí, yo también me raspé.

Ricardo Dios – Buenos Aires

5 comentarios:

Anónimo dijo...

hola Celia, yo entro seguido a tu blog, la verdad que está muy bien hecho y sin ser obsecuente digo que no vi mejor blog literario que este. Ahora, creo que el mejor lazo entre lector y escritor, es leer. Sé que puede sonar a huevada -tal vez lo sea-, pero bien sabemos que hay actitudes snobs de muchos que no leen pero siempre tienen un tema para hablar de literatura, porque lo leyeron en Ñ, porque lo leyeron en un blog, y a la literatura hay que leerla, tan simple como eso. Un saludo. Juan Manuel.

Lucas McMurphy dijo...

Que loco llamarse Dios... en vez de escritor podría ser carpintero.

Cassandra Cross dijo...

Me gustó mucho esta imagen. No sé todavía si llamarla relato propiamente. Y el final me dejó un signo grande de pregunta.

Pero está bien :-)

PD: qué retá, vo.

Matu dijo...

Uno: Coincido con lo que dicen del blog de Celia: amor al arte, en este caso, la literatura, sea impresa, digital, proveniente de quien escriba , o de quien lea.
Dos: genial lo que dijeron por ahí de Dios y el carpintero.
Tres: el texto de Ricardo es como una caricia en el brazo, con los dedos, uno a uno, o en la cabeza, bien despacito. También quedo tecleando con el final. Pero no importa. Me quedo con las sensaciones plácidas que me despertó el relato.

Vontrier dijo...

Juan Manuel:

Sos el Juan Manuel que yo conozco o sos otro?
Igual, gracias. Y tenés razón, leer es la mejor forma de establecer comunicación entre escritor y lector, pero quizás surja alguna nueva, no? A unos cuantos escritores les vendría bien tener mayor contacto con sus lectores, me parece.

Luc:
Viste? Y no sólo tenemos un Dios, acá. Tenemos dos.

Cass:
Lo que mas me gusta de este texto de Ricardo es todo lo que queda afuera. Todo lo que le puede poner o sacar uno, como lector. El trabajo que hay que hacer. Y el final, no sé, a mi me parece que dice mucho más de lo que dice. No sé, a mí me gusta mucho este texto. Creo que no puedo ser objetiva.

PD: (los reto porque son hijos del rigor)

Matu:
Gracias.

Salú para todos.
V.