"2. La Saudade, decía Maria do Carmo, no es una palabra, es una categoría del espíritu, sólo los portugueses pueden sentirla, porque poseen esta palabra para decir que la tienen, lo había dicho un gran poeta. Y entonces empezaba a hablar de Fernando Pessoa. Iba a recogerla a su casa de Rua des Chagas hacia las seis de la tarde, ella me esperaba detrás de la ventana, cuando me veía asomar por el Largo Camões abría el pesado portalón y descendíamos en dirección al puerto deambulando por Rua dos Franqueiros y Rua dos Douradores, hacíamos un itinerario fernandino, decía ella, éstos eran los lugares favoritos de Bernardo Soares, auxiliar contable en la ciudad de Lisboa, semiseudónimo por definición, aquí era donde concebía su metafísica, en estas barberías."
"... el señor Tavares, apagaba las luces y encendía las velas sobre las repisas, los clientes de paso ya se habían marchado, quedaban sólo los aficionados, el local se llenaba de humo, a cada final correspondía un aplauso discreto y solemne, alguna voz pedía Amor é agua que corre, Travessa da Palma, Maria do Carmo estaba pálida, o tal vez fuese la luz de las velas, o tal vez había bebido demasiado, mantenía la mirada fija y sus pupilas aparecían enormes, la luz de las velas bailaba en ellas, me parecía más hermosa que de costumbre, encendía un cigarrillo con aire absorto, ya está bien, decía, vámonos de aquí, saudade sí pero a pequeñas dosis, no es bueno saturarse, la Alfama estaba semidesierta, nos deteníamos en el mirador de Santa Luzia, había una tupida pérgola de buganvilla, apoyados en el parapeto contemplábamos las luces del Tajo, Maria do Carmo recitaba Lisbon revisited de Alvaro do Campos, un poema en el que una persona está en la misma ventana de su infancia, pero ya no es la misma persona y tampoco es la misma ventana, porque el tiempo cambia hombres y cosas, empezábamos a bajar hacia mi hotel, ella me cogía la mano y me decía oye, quién sabe qué somos, quién sabe dónde estamos, escúchame, vamos a vivir esta noche como si fuese un revés, por ejemplo esta noche, yo pensaré que soy tú y que me estrecho entre mis brazos."
Antonio Tabucchi - El juego del revés
Nota de V: Flor de respiración tiene ese texto, eh.
Joven proyecto de escritor argentino recuerda: La puntuación es la respiración del texto.