lunes, agosto 27

Literatura


A veces está bueno toparse con libros que uno de primera mano, no compraría. Yo me topé con Bonsai de una manera extraña. Fue el libro que me tocó en el intercambio un libro por un link que hace unos meses realizó Tomas Hotel.
Comencé a leerlo mientras viajaba en subte del trabajo a la facultad. Por cuestiones de tamaño y extensión, era el libro perfecto para leer apiñada entre la gente de la hora pico en la línea B. Por hache o por be, por cuestiones particulares que ahora no vienen al caso, no llegué a terminarlo.
Lo terminé anoche y después de leer el final, me puse a pensar en algunas cuestiones respecto a las fórmulas o reglas para escribir. O mejor, en como nadie tiene la receta mágica para escribir una novela, un cuento, un texto narrativo.
Ok. Estamos de acuerdo en que hay ciertas convenciones. Que hay ciertas cuestiones formales que deben respetarse: inicio y final contundente, tono narrativo estable a través del relato, economía de recursos, vamos, lo que se encontraría en cualquier manual sobre escribir bien o las diez reglas más o menos estables que se pueden aprender en cualquier taller.
Ahora, en términos de trama, nadie tiene la vaca atada y en términos de voz narradora, tampoco.
Todo esto viene a cuento porque Bonsai - que no va a figurar en la lista de clásicos de la literatura universal ni será recomendado por los divos literarios nacionales - es una buena primera novela. Como las óperas primeras en el cine, a lo mejor, tiene algunos pocos desaciertos, viéndola desde el punto de vista ortodoxo o académico pero para mí, que soy fanática de los libros y de todos los que se animan a escribir, es una buena historia contada de una buena manera, lo que no siempre se puede decir de primeros libros (vease el bodrio con el que hizo su aparición en la literatura Ethan Hawke - el actor- y después me cuentan).
Quiero que lean el primer párrafo de la novela para que entiendan de lo que hablo:
"Al final ella muere y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura: ..."

El resto es literatura. Qué buena frase para empezar. Suena a: el resto son las convenciones y reglas que tengo que usar para contarte esta historia.
Entonces, al final, lo importante es tener una historia. Esa muerte y esa vida, en el caso de Bonsai; el famoso juego de opuestos. El resto es literatura.

Pasan cosas asombrosas con los libros. Enseñan algo, a veces sin querer, que en ocasiones el maestro más genial no sabe, no puede o no quiere enseñar.

martes, agosto 21

Mal de Kafka

Leo los diarios de Kafka y subrayo:

"El hecho de que haya desechado y tachado tantas cosas, casi todas las que he escrito durante este año, también ahora supone en gran medida un obstáculo para mi actividad de escritor. Es efectivamente una montaña cinco veces más grande que todo lo que había escrito anteriormente, y por su volumen, se me lleva de debajo de la pluma todo lo que escribo, arrastrándolo hacia sí".

Hoy alguien repitió esta frase de Capote:
"Cuando Dios te da un don también te da un látigo"

Qué día.

domingo, agosto 12

ADN

Lejos, lo que más me gustó del suplemento cultural nuevo de La Nación fue la columna de Stephen King.
Haciendo click acá pueden ver lo que dice acerca de Lost.

sábado, agosto 11

Dos para el fin de semana


Después de recorrer varias liberías, encontré Speaking with the angel, una antología de doce cuentos inéditos de los "mejores" -tomemoslo con pinzas- narradores anglosajones contemporáneos seleccionados por Nick Hornby en su versión en español (Hablando con el angel - Editorial Salamandra - Colección Narrativa)
Sólo por nombrar a algunos de los que participan en la antología, hay cuentos que pertenecen a Colin Firth (sí, el Mark Darcy de El diario de Bridget Jones); Irvine Welsh (The Acid House); Melissa Bank (Manual de caza y pesca para chicas) y Helen Fielding (El diario de Bridget Jones).
La temática de los cuentos es bastante variada y contiene temas que van desde la iniciación sexual de un adolescente gracias a un disco hasta el derrotero de un perro desde que lo tiraron al rio hasta que se ahogó (narrado en primera persona) pasando por una pareja despareja que va a una fiesta y el guardia de seguridad (sin dudas, para mí, el mejor cuento de la antología) que tiene que custodiar un cuadro de Cristo hecho en collage de fotografías de pezones (obviamente, el cuento se llama El Cristo de pezones y es genial, genial, como diría mi amigo JuanBe)
Es un libro entretenido, se lee de una sentada y si no tuvieramos la desgracia de la traducción, sería mucho más entretenido.
Más allá de esto, lo que llamó poderosamente mi atención, una vez que el libro se vino a vivir conmigo, es que en la introducción, Hornby cuenta el por qué de esta antología.
La introducción comienza hablando de una entrevista a Bono de U2 -que se sepa de una vez: a pesar de que a este blog le gusta U2, odia casi con desesperación a Bono, no solo por esos grititos que insiste en meter en todos los temas sino por esa postura tremendamente beatifica que adoptó que finalmente hace parecer que es TAN BUENO que ni siquiera va al baño- cuándo refiriéndose al Jubileo 2000, hablaba de la reducción de la deuda del Tercer Mundo con Occidente, diciendo algo así como "si por ser famoso puedo abrir puertas, procuraré sacar el mayor partido posible de la fama" (Hola, Bono, nosostros, los de Argentina, también somos del Tercer Mundo, te acordás? Sería bueno que lo recordaras, para la próxima vez, por el precio de las entradas, viste?)
Disculpen.
La cuestión es que Hornby que sabe que no es una estrella de rock y que tampoco es Bono (afortunadamente) ideó esta antología para colaborar con la escuela para niños autistas a la que asiste su hijo Danny con el fin de poder incrementar el número de vacantes y que de esta manera, algunos otros niños autistas reciban la atención necesaria para poder contactarse con el mundo, contando su experiencia como padre de un niño autista y explicando el incremento de las posibilidades de Danny al poder ir a ese colegio.
Con la compra del libro en UK, una parte del importe se destinó a TreeHouse, la escuela de Danny y con la compra del ejemplar de Salamandra, a TreeHouse y a PAUTA, la institución centrada en la investigación y mejora de la enseñanza a personas con autismo en España.

Yo no sé si algo de lo que pagué en la librería va a llegar a alguna de estas instituciones. Estoy casi segura que no, pero lo importante es que con la compra de este libro pude darme cuenta que desde la literatura y el negocio editorial se pueden promover algunas acciones de ayuda y que quizás, sólo es cuestión de proponérselo.
Ya sé, ya sé. Nosotros somos del Tercer Mundo, Bono ni siquiera nos tuvo en cuenta para el perdón de la deuda, nuestros libros son carísimos, poca gente lee y en general, la literatura es una especie de lujo que sólo unos pocos nos podemos dar, Ok, pero... ¿no sería bueno, habiendo tantas necesidades acá, que desde nuestra literatura se promovieran este tipo de acciones?
No me salgan con que acá, seguramente, el editor de turno se quedaría con el dinero o que se utilizaría una institución fantasma o que en el mejor de los casos, el porcentaje a distribuir sería mínimo. No me lo digan. Hoy me levante optimista y con fé en el género humano nacional. Ya se me va a pasar.

De regalo, para este sábado precioso, una linda canción, a lo mejor un poco pava, pero para escuchar mientras caminamos.






lunes, agosto 6

Servicio a la comunidad


Para tí, jovencito/a alocado/a, que utilizas el blog cual diario íntimo.
Para tí, depresivo irredento, que necesitas decirnos a todos lo malo y depravado que es el mundo y la tristeza que eso te acarrea.
Para usted, grafopata amigo, que a veces se le escapa un horror ortográfico, gramatical, semántico o de estilo.
Para vos, adicto al chat, que harto de leer burradas en los canales, no podés diferenciar los usos del "ay", "ahí" y "hay" y que más de una vez, escribis "llendo" en lugar de "yendo".
Para ustedes, pequeños revolucionarios del internet, que abogan por la libertad de los presos políticos chechenos.
Para mí, que uso mal las tildes (que alguien me explique alguna vez la diferencia entre acento y tilde)
Para todos nosotros, ha llegado la solución a nuestros problemas:
El arte de escribir bien el español - María Marta García Negroni, Laura Pérgola y Mirta Stern.
Es caro pero bien vale la pena.

miércoles, agosto 1

Autobombo y platillos

Con los señores Lucas McMurphy y Will, a quién podrán conocer en su faceta Crispin Glover, hemos comenzado un blog conjunto destinado a rendirles tributo a grandes actores (grandes para nosotros) que no tienen el reconocimiento que creemos merecen.
Si tienen ganas de ver con quién empezamos, peguense una vuelta por Tributos.
Y si quieren sugerir, reclamar o incluso insultarnos, bueno... ahí mismo tienen nuestros mails.
Los esperamos.
Salú.
V.