sábado, septiembre 1

Dos convocatorias dos - Reloaded

No es una amenaza. Es una advertencia.
Insistiremos con este post hasta que al menos, se llegue a los diez comentarios, un récord para este blog.
Dada la escasa repercusión que tuvo el post que está ahí al costado - de más está decir el agradecimiento afiebrado a los jóvenes JuanBe, Sibila, La Maria C y (j.g.) por su participación - se extiende hasta FIN DE AÑO la posibilidad de contar en breves líneas o extensos párrafos las reglas de lector o escritor que cada uno tiene.
Tengo fé en el género humano. Alguno más se va a copar.
Cuando puedan, dense una vuelta por el post. Los cuatro que ya han participado dicen cosas muy interesantes.

Salú.




7 comentarios:

gerund dijo...

voy a tratar, voy a tratar, la propuesta es interesante sin duda, pero sin duda yo soy una colgada de mierda...

besos

meridiana dijo...

Vontrier, después de leer el maravilloso decálogo de J.G. no hay mucho para agregar, pero voy
a dejarme intimidar por su advertencia:

LECTOR
Leer con avidez, establecer con el libro en cuestión una pasión tórrida (de esas que no te dejan dormir y te mantienen en vilo)
Nunca etiquetar, éste o tal género, menudas sorpresas me he llevado en aquellos considerados
bastardos y harto aburrimiento con las supuestas obras maestras.
Leer de cualquier modo y en cualquier lugar (esto para los sufridos habitantes de Baires, por ej. el subte con demora "por reclamos gramiales" sí, aún colgado de la puerta).
Dispersarse en varios libros, en lo posible de temas disímiles, uno de poesía, alguna novela de ciencia ficción, cuentos latinoamericanos, otro de terror... el mix siempre depara temblores, a veces deliciosos, a veces escalofriantes.
Alejarse siempre de la Academia, no me interesa lo que opina el crítico especializado ni lo que marca el canon.
Volver una y otra vez sobre los libros, a diferentes edades, distintas lecturas y re-escrituras.

ESCRITOR
"Escribir como si estuvierámos muertos" Kafka
Coincido en el Silencio, como lugar, como espacio en el Bosque, no importa si hay música, TV, radio
(puedo escribir y lo hago sobre todo escuchando algún partido de River como fondo)
Escribir cuando venga la necesidad como una sed. Ignoro lo que es el método de trabajo, los horarios fijos y menos aún la corrección, no corrijo nada, nunca.
Escribir como una espera, no de un suceso externo, sino de algo interno, visión de un otro lado que desvanece lo cierto. Escribir para esperar al Lobo y sus colmillos (gracias J.G.) al fin clavados en nuestra carne.
Mirar, mirar siempre para escribir,
dentro de uno y sobre todo al otro, captar los alientos, las uñas dentro del zapato del otro.
Por último y como dice Charly, "yo sòlo soy esa pobre antena que me transmite lo que decir... "
Entonces, bajo los relámpagos que anuncian la noche, ser pararrayos, dejar que la corriente nos atraviese, re-convertir las voces de todos, no como estigma, como Mensajeros.
Y eso es todo estimada, pasaré a mis compañeritas de Blog la tarea
(muy grata por cierto) que nos ha impuesto.
Y no desconfíe, va a superar el número, ya verá...

Saludos
Lilián

Vontrier dijo...

Ea!
De a poco, vamos a llegar a los 10.

La espero Srta Ge.

Meridiana, muchas gracias y bienvenida.

Besos.
V.

meridiana dijo...

estamos en campaña V. hemos linkeado su convocatoria, no nos damos por vencido!

Besos
Lilián

gerund dijo...

Ok, este es mi intento:

Las reglas, tanto para escribir como para leer, son varias y variadas, y cambian con cada persona. Pero creo que hay una que muchas veces se deja de lado y que es imprescindible para ambos (leer y escribir) y para todos (los que leen y escriben): la necesidad. Sin necesidad, necesidad imperativa, necesidad que lleva a la pasión, a la desesperación, a que uno se sienta un yonki de las letras, no tenemos nada. La necesidad nos lleva a ambas, a leer (a buscar a descubrir a releer a) cuando màs lo necesitamos, y a escribir (a garabatear a intentar a borrar a reescribir) cuando no lo podemos evitar.

Para mì es eso nomàs. La necesidad incontrolable de las letras, de las palabras.

No sè si servirá...

besits

meridiana dijo...

Sin ser un decálogo, acá van algunas "indicaciones" (no exhaustivas, por supuesto)

Para Escribir:
1 Sentir que ha llegado la hora. ¿Cómo identificar ese momento? Tiene que ver con un estado de trance, al que uno NO PUEDE dejar de entrar.
2.Actitud receptiva a lo que palpita en todo silencio
3. Disposición a la entrega (parafraseando a Spinoza, nunca se sabe lo que puede un cuerpo...escribiendo)
4. La frontera entre la vigilia y el sueño a veces es propicia. Dejar reposar lo escrito durante la noche. Al otro día, algo decanta, y podemos mirarlo con ojos nuevos.
5. Escuchar la música de las palabras. Un texto es una melodía.
6. En mi caso, corregir es una experiencia fundamental. Creo en la "necesariedad" de las palabras (buscar "esa" palabra y no otra, que de cuenta de eso que perseguimos...y nunca llegamos a alcanzar). Muchas veces, el espontaneísmo está demasiado cercano al habla cotidiana,cuyo desgaste es incapaz de ofrecernos el brillo que ilumine esas zonas oscuras.

Para leer:
En general, estar predispuesto a una experiencia de placer, pero también a un desafío, a una interpelación.(Ciertos textos expulsan inicialmente, y requieren una participación activa del lector).
Atreverse a sostener los enigmas que estimulan nuestro deseo.

Saludos
Liliana.

Signaturio dijo...

Para leer:

Sentarse y leer.


Para escribir:

Leer
Observar
Escuchar
Imaginar
Reflexionar
Ejecutar
Repasar
Reír
Corregir
Tolerar